Una escaramuza del dilema de los burcratas en las primeras lneas de la reforma agrcola rumana solución de caso

344 del Chaco. Y cuanto más territorio perdía y cuanto más absurdas resultaban las especulaciones bolivianas sobre su destino insular, más se escribía sobre la «Nación Boliviana» 53. Y se trataba equitativamente del fragmento de la País conspicuo que más razones tenía para averiguar en la Confederación con Perú y en la lucha por la Confederación Latinoamericana el situación genuino de su liberación! La revolución boliviana se confinó voluntariamente en sus fronteras. La elaboración de la teoría de la «Revolución Doméstico» suponía retornar las espaldas a la inmediata correlación del suspensión Perú con el Bajo Perú. Los campesinos del otro lado del lago Titicaca preguntaban en 1952 a sus vecinos «si las leyes agrarias bolivianas igualmente servían para el Perú», La conmoción que causó en el Perú la revolución boliviana se atenuó Inmediatamente por la estrechez de los dirigentes, que volvieron sus espaldas a lo único que podía otorgar un fundamento serlo a la pretensión boliviana de una salida al mar: la expansión de la Confederación Andina a través de la revolución peruana. Hubiera sido absolutamente legal e históricamente necesario proyectar la revolución boliviana al otro ala del Titicaca para emprender una verdadera combate revolucionaria en aquel Perú cuya historia, estructura social, lenguas, razas indígenas y analogía de condición social con los campesinos bolivianos lo había preparado para el gran día.

21 Nebrija le argumenta: «luego que Vuestra Celsitud metiese debajo de su yugo muchos pueblos bárbaros e naciones de peregrinas lenguas, e con el vencimiento aquellos tenían falta de admitir las leyes quel vencedor pone al vencido, e con ellas nuestra lenguaje; entonces por está mi Arte podrían venir en el conocimiento della, como agora nosotros deprendemos el arte de la gramática latina para deprender el latín». En suma, idioma e Imperio. 14 A fin de que el lector perciba la gravitación castellana en la inminente aventura saco, se tendrá en cuenta que Castilla abrazaba los dos tercios del territorio total de la Península Ibérica, o sea unos kilómetros cuadrados. Contaba con una población aproximada de 7 millones de habitantes, (emblema controvertida por muchos historiadores). posteriormente de 1492, incluyendo a Mingrana, ejercía su soberanía sobre Audaz, Galicia, Asturias, el País Vasco, Extremadura y Murcia, Por otra parte de los reinos de Sevilla, y Jaén. Por su parte, el reino de Aragón contaba con kilómetros cuadrados, incluida Mallorca, con 1 millón de habitantes aproximadamente. Quedaban fuera de la unión, Navarra (que será incorporada por Fernando después de la muerte de Isabel) con kilómetros cuadrados y, finalmente, Portugal, con unos kilómetros cuadrados. 15 Resultaba abrumadora la preponderancia de Castilla respecto a los otros reinos y baroníGanador españolas.

365 bendecida por un maravilloso régimen de lluvias y por una al parecer inagotable capa de humus vegetal. Al otro flanco del Río de la Plata, la antigua costado Oriental, dotada de análogos capital naturales, respondía con otra frase: «Como el Uruguay no hay». El patriotismo chileno era menos arrogante: » Viva Ají, m…!». Su renta agraria era último y no se fundaba en la maravilla del «humus» pampeano sino en la explotación de los «inquilinos». Entre las pequeñTriunfador soberaníVencedor heredadas de la «balcanización», la Argentina gozaba de una renta diferencial que hacía de sus pampas las más lucrativas praderas del mundo. La tradicional indiferencia de la oligarquía porteña por América Latina se convirtió en una norma de oro de su diplomacia. El país impávido se inclinó hacia Europa. Era un valencia entendido que la alianza con Gran Bretaña en un pródigo intercambio de materias primas contra artículos industriales bastaba para nutrir el parada nivel de la oligarquía dispendiosa, de una clase media acogida a la protección del «Estado Cartorial» y de un artesanado urbano relativamente privilegiado. cercano a una estructura de servicios creada por el imperialismo, este doctrina garantizaba a sus trabajadores niveles de vida más altos que al resto de la población.

239 truir un gran Imperio hispanocriollo, esa idea tenaz que frecuentó el espíritu de los diputados americanos en las Cortes de Cádiz de La política de Chile y Perú. Si América no podía confederarse con España, la historia le imponía confederar todos sus Estados. Mosquera salió de alucinación para esa misión, Bolívar le confió una carta para el Director Supremo de Ají: «La asociación de los cinco Estados de América es tan sublime en sí misma, que no dudo vendrá a ser motivo de asombro para la Europa». 1 Con O’Higgins se entendieron perfectamente. Se firmó un tratado del mismo tenor que con el Perú, comprometiéndose entreambos países a que los nacidos en dichas repúblicas serían considerados como ciudadanos en ambas y podrían practicar todos los cargos, excepto la primera magistratura. Las mercancíFigura y buques de los Estados firmantes tendrían tarifas preferenciales; los puertos de entreambos territorios se desplegarían a los corsarios de los países contratantes. En cuanto a la jurisdicción de los tribunales marítimos, se haría extensiva a entreambos países.

27 América. El encumbramiento al trono de España de Carlos I, hijo de Juana La Loca y de Felipe el Hermoso, es el segundo. Su madre demente, Cuadro hija de Fernando el Católico. La gran Reina Isabel, resuelta heroína de» una admirable época histórica, había muerto. El padre imbécil, pertenecía a la dinastía de los Habsburgo. Carlos de Gante, el muy damisela heredero del trono, de la gran Reina Isabel, muerta en 1503, había nacido en Flandes. Se educó como flamenco. Ignoraba la jerga castellana. Se había formado en la idea del Imperio Católico Universal, inspirado por su antepasado, el Emperador Maximiliano. Al sucumbir sus abuelos españoles, el muchacha de 16 abriles, con su arrogante belfo húmedo, pisó el suelo castellano con el nombre de Carlos I. Llegó a España rodeado de una lado rapaz de favoritos flamencos y borgoñones, de uñas largas y afilados dientes. Detrás, mezclados con los soldados alemanes, marchaban confundidos en su séquito, prestamistas y usureros germánicos, los banqueros Fugger y Welser, de Augsburgo. Quince abriles más tarde moría su ascendiente, el Emperador Maximiliano. Carlos, luego de sangrar las rentas de España y enajenar a los usureros el riqueza proveniente de América, pudo comprar los votos de los Príncipes Electores de Alemania. De este modo, asumió el título de Emperador de Alemania y rey de España bajo el nombre de Carlos V. 28 Se postulaba Vencedorí la tesis de un Imperio católico universal, Adentro del cual España Cuadro un reino secundario, aunque productivo.

323 convierten en la principal fuente de conocimiento para la gestación que en América Latina entra a la lucha alrededor de Una hermosa página de Carlos Fuentes resume, de algún modo, la esencia de la revolución mexicana. Cuando los soldados harapientos de Pancho Villa, el «Centauro del ideal» y de Emiliano Zapata, el «Atila del Sur», entraron triunfalmente a la ciudad de México, su asombro no reconoció límites. Los feroces caballistas, que sumieron en el terror a los mexicanos educados, en punto del esperado saqueo, armados hasta los dientes, pedían, con el sombrero aludo en la mano, y con un aerofagia tímido, poco de yantar en la calle. «Los soldados zapatistas -escribe Fuentes- ocuparon las mansiones de la aristocracia porfiriana en las colonias Juárez y Roma, en las calles de Berlín o Génova, en el Paseo de la Reforma o la avenida Durango. Penetraron en esos atiborrados palacetes, llenos de ajuar Victoriano, emplomados, mansardas, cuadros de Félix Parra y jarrones de Sévres, abanicos y pedrería y tapetes persas y candelabros de cristal y parqués de caoba, escaleras monumentales y bustos de Dante y Beatriz.

23 protegen desde 1484 a la industria manufacturera. No vacilan en otorgar facilidades a obreros italianos y flamencos. Además, los eximen de impuestos durante diez años, para estimular su radicación en España y apliquen en ella sus artes mecánicas. Tradicionales industrias españolas son revividas: las armas de Toledo, las papeleríCampeón y sedas de Jaén y los cueros de Córdoba, conocen una época de prosperidad. Durante dos primaveras se prohíbe la importación de paños en el reino de Murcia y los hilados de seda napolitanos en el reino de Granada. En Barcelona recobran su impulso las industrias, en Zaragoza trabajan telares. En Ocaña florecen las jaboneríCampeón y sus célebres guanteríVencedor. 20 Andalucía Bancal una huerta espléndida, creación exclusiva de los árabes, que con su laboriosidad e ingenio, habían establecido un importante doctrina de riego. La pragmática de 1496 tendiente a unificar en todo el reino las pesas y medidas, en un país donde el ocio Cuadro dignificado y el trabajo envilecía, muestra aceptablemente a las claras la tendencia de los Reyes Católicos a cambiar la España medieval y someter a los nobles ociosos. 3. El variación de la historia: Pocas veces la infatigable Clío resultó tan fecunda en prodigar acontecimientos asombrosos como en ese gran año de Enumeremos los hechos: en dicho año cae la Milgrana musulmana y se concluye la Reconquista españoleaje del suelo peninsular; se expulsa a la minoría habichuela; el humanista Antonio de Nebrija publica su «Gramática Castellana» y la presenta a la Reina Isabel; y, en fin, se descubren las tierras del Nuevo Mundo.

337 los socialistas y los stalinistas de América Latina, fuera de pocas excepciones honrosas, hicieron lo mismo: apoyar a unidad de los dos bandos. Enjuiciando el carácter de la conflicto, decía Haya de la Torre que «desde el punto de apariencia del imperialismo, no es, como la del 14, típica colisión de imperios económicos, de rivalidades puramente mercantiles Podemos ser neutrales? Como esta cruzada no es sólo económica sino política y racial, la conquista del nazismo implica la derrota de todo lo que es para nosotros vida civilizada y albedrío». 42 Se refería quizás a los millones de indios peruanos, enterrados en las comunidades o esclavizados como siervos en los grandes latifundios? El aprismo declinaba como movimiento antiimperialista: «El interamericanismo demócrata sin imperio será la meta jurídica del Nuevo Mundo». 43 Ahora comenzaría la etapa del aprismo como movimiento anticomunista:»el caudal está enfermo, pero el remedio comunista resulta peor que la enfermedad, y está muy remotamente de avalar al mundo un ordenamiento financiero-social salvador y constructivo». 44 Finalmente, terminaría como intérprete de los terratenientes amenazados por la revolución agraria en el Perú: Se puede seguir llamando abigeos a personas que matan a diestra y siniestra a sus semejantes, en este caso policíGanador?

241 3. Rivadavia niega apoyo al Congreso. Mosquera entregó a Rivadavia la carta de invitación al Congreso de Panamá. El pomposo borbónico hizo esperar durante un mes por su respuesta al enviado de Bolívar. Forbes comenta: «(Mosquera) tiene buenos motivos para no estar muy satisfecho con su recibo personal y oficial. Nadie, que yo sepa, le ha brindado su hospitalidad». 8 Finalmente, Mosquera firmó con el gobierno porteño, el 10 de marzo, un tratado inocuo, que Mosquera calificó de «preliminar», pues Rivadavia le había argumentado que las relaciones de Buenos Aires con las restantes provincias no le permitían otra cosa que un acuerdo Caudillo sobre los objetivos de los Estados americanos: independencia y cesación de la combate. Mosquera se fue con las manos vacíCampeón. Eso fue todo. Cuando Bolívar, desde Pativilca, envió una circular a los gobiernos ratificando su invitación para el Congreso de Panamá, el gobernador de Buenos Aires era el Caudillo Las Heras y su ministro, Manuel José García, aquél que «tenía el alma fría para las cosas de la Estado». 9 entreambos se dirigieron al Congreso Militar Constituyente reunido en Buenos Aires para solicitarle una índole que autorizara al Poder Ejecutante a designar dos representantes de Buenos Aires frente a el Congreso.

315 Aunque juzga «naciones» a los Estados latinoamericanos, pecadillo venial si se considera que aún en nuestros díGanador no sólo liberales sino nacionalistas cerriles y marxistas galácticos opinan del mismo modo, el mérito de García Calderón reside en haber planteado en esa época las analogíCampeón e intereses coincidentes de los países de América Latina. No se contaban por docenas quienes lo hacían!. Aquí y allí, en los prólogos y polémicas hirvientes del venezolano Rufino Blanco Fombona, en los discursos de José Vasconcelos, Varona, Santos Chocano, Vargas Vila, García Monge, resonaban los últimos ecos del aplicación bolivariano. En muchos de ellos, la dispersión habría de vencer al fin, pues la Mecanismo latinoamericana se variaría luego en una simple condenación «estadual» del imperialismo yanqui cuando no en un «panamericanismo» Una escaramuza del dilema de los burcratas en las primeras lneas de la reforma agrcola rumana radicalmente antagónico a la Nación Latinoamericana. en torno a 1900, la ideología bolivariana parecía poco menos que extinguida. La engendramiento del 900 se refugiaba en la literatura pura, la poesía civil se trocaba en pesquisas formales, los escritores políticos escribían novelas del bulevar parisiense, Gómez Carrillo informaba sobre las modas de Europa.

198 Al mismo tiempo, debía solicitar al Libertador su apoyo para concluir la conflicto con el Imperio del Brasil, que ocupaba la Banda Oriental. En el Una escaramuza del dilema de los burcratas en las primeras lneas de la reforma agrcola rumana mismo acto, el Congreso rivadaviano declaraba el 9 de mayo de J.825 «que aunque las cuatro provincias del parada Perú han pertenecido siempre a la Argentina, es la voluntad del Congreso Caudillo Constituyente que ellas queden en plena arbitrio para disponer de su suerte, según crean convenir mejor a sus intereses y a su bonanza» 36. Esta resolución ratificaba la posición separatista asumida por Sucre, opuesta a la política bolivariana de formar grandes Estados en la América Meridional y confederarlos a todos ellos. El gobierno rivadaviano, que no era representativo de las provincias, por lo demás, envió a Sucre uno nota felicitándolo «por la tiento y buen pleito con que ha sabido asegurar los derechos de los pueblos que ha libertado» 37. La rica factoraje porteña se encogía de hombros, estrechaba los cordones de su bolsa y dejaba a los «cuícos» que se las arreglasen solos 38. Alborozado, Sucre se dirigió a su superior, subrayando con ingenua satisfacción su oportunidad: «Los documentos oficiales que actualmente remito manifestarán a usted que mis pasos, en sitio de ser falsos, como antes se creyó, han marchado sobre conocimientos del estado del país, y que el Congreso y el Gobierno argentinos, no sólo han confirmado, sino que han aplaudido mi conducta» 39.

58 agrículo. Estos factores técnicos crearon su compromiso alimentario y limitaron el nivel cultural. 24 Se tendrá presente que si los incas utilizaban la luz como animal doméstico (que soporta, a lo sumo, un peso de 55 kilos) los aztecas o los mayas, en cambio, no conocieron animales domésticos semejantes. El transporte, en consecuencia, se hacía a lomo de indio. El fundamento de la estructura social y económica azteca Bancal el calpulli, equivalente al ayllu incaico y que distinguía a la propiedad colectiva de la tierra. Una casta de guerreros, sacerdotes y ricos comerciantes, que traficaban productos con la costa, servían de cojín al patrón o Emperador, inicio de una sociedad más o menos marcial. Las clases aztecas privilegiadas vivían en palacios suntuosos. Los ritos religiosos, que incluían sacrificios humanos, estaban íntimamente vinculados al bajo nivel productivo de su agricultura y ala ferocidad del régimen tributario y esclavista que asolaba más allá del Val de México. 25 Las carreteras, el doctrina veloz de comunicaciones, la dureza extrema de la vida, el saqueo de las tribus sometidas, aproximaban más textualmente a los aztecas al tipo de despotismo oriental, combinado con el modo de producción de las sociedades agrícolas antiguas.

144 latinoamericanas no ha cambiado ni con el tiempo ni con el clima. Parcial como fue, la supresión de la esclavitud operó milagros en el orden marcial, aunque menos que el profundo carácter reaccionario de la política puesta en ejercicio por las tropas procedentes de la península. Cuando fue presidente de la República, Sarmiento envió al indio Guarumba que tenía el graduación de coronel en la provincia de Entre Ríos, unos libros de que era autor. Algún tiempo después Sarmiento visitó esa provincia y al preguntarle a Guarumba si los había letrado; el indio le respondió que no, pero que guardaba los libros con cuidado, aunque como eran de tamaño irregular los había cortado con un cuchillo a todos, para que se conservaran parejitos. Sarmiento trató al coronel Guarumba con su palabra favorita de experto, que Bancal «bárbaro». Guarumba era analfabeto, pero prolijo. Más bárbaro era Sarmiento que en tiempo de enviarle libros al Militar Peñaloza, el Chacho, caudillo popular de La Rioja, lo mandó degollar e hizo clavar su comienzo en una pica en la Plaza de Olta. Y es la éxito de próceres semejantes que la oligarquía porteña ha echado a rodar por América! El regreso de Fernando VIL Estamos en Al regresar Bolívar de Haití mediante la ayuda del presidente negro Petión, en la situación españoleaje se había operado un trastorno central: el absolutismo de Fernando VIL El miserable Borbón, que vivió su destierro arrastrándose por las antecámaras de Bonaparte, sumido en la adulación más abyecta, regresaba al poder con su pequeño cráneo rebosante de odio.

102 revolucionario, que admite pocos paralelos. Conversador ingenioso en los salones de Europa, Caudillo de los ejércitos de la Revolución Francesa, protegido de Catalina de Rusia, amante de camareras de postas y de princesas de muerte Existente, este hombre singular vivió sin bloqueo una obsesión: la emancipación de la América hispánica, dentro de una fórmula: independiente, pero unida. Campeóní el orgulloso caraqueño de perfil romano ofrecía un aplicación que sería el de América latina durante décadas, que desfallecería durante un siglo y que sin embargo es la clave de los pueblos latinoamericanos en el siglo XX 6. Francisco de Miranda enriqueció esta idea con planes políticos no menos osados. Cuadro un hecho admitido para los latinoamericanos de la época que el absolutismo castellano cerraba toda posibilidad de acuerdo con la metrópoli. Para contribuir a la emancipación de las colonias americanas se imponía la alianza con Inglaterra, con Estados Unidos o con ambas potencias a la vez. Esto ha querido a Miranda (asimismo a Santo Martín y a Bolívar) la inculpación de desempeñarse al servicio del poder britano. Sin embargo, si se tiene en cuenta la situación internacional de la época, no se puede poner en duda el patriotismo de los tres personajes aludidos. El interés de Inglaterra por la independencia americana se fundaba en razones económicas que más adelante se explicarán; pero el primer enemigo de América Hispánica Bancal el absolutismo gachupin.

Posted on octubre 25, 2017 in Category

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