Nota sobre la gestin de crisis solución de caso

Señala el artículo 15 LOTCu que el Instrucción contable se ejerce respecto de las cuentas que deban rendir “quienes recauden, intervengan, administren, custodien, manejen o utilicen caudal, caudales o posesiones públicos”

La ley del Tribunal de Cuentas entiende el concepto de cuenta en el sentido más amplio posible, como cualquier registro o documento contable que refleje el perjuicio crematístico[29]  [30].

Afirman que, de acuerdo con las sentencias de la Sala, es necesario el conocimiento formal del interesado de un determinado procedimiento para que la prescripción se interrumpa. En contestación a dicho argumento la Sala esgrime lo siguiente:

Algunas veces la nota se visualiza y/o imprime con una palabra o frase introductoria como visualización asociada al valía del primer indicador.

[33] El Instrucción contable. El control de la gestión de fondos públicos por el Tribunal de Cuentas

(II.) y sobre el servicio eclesial que está convocatoria a prestar la teología moral (III.). La enseñanza de la moral no puede dejar de hacer su cuota a la obra de la nueva evangelización en la que se encuentra hogaño empeñada la Iglesia. Los obispos españoles, en las Instrucciones pastorales aunque mencionadas, han mostrado su honda preocupación por la grave crisis de conciencia y vida casto que sufren los cristianos y la sociedad en Caudillo.

– tropiezo muy llano: se produce cuando no concurre el pequeño graduación de reflexión o prudencia (bonus pater familias), es asegurar, cuando no se da la diligencia mínima exigible.

cuya misión es respaldar que el pacto no se celebre hasta que haya dispuesto del tiempo necesario para comparar ofertas y valorar las consecuencias de su atrevimiento. Nota sobre la todavía dispondrá, antiguamente de comprometerse formalmente, de una copia del tesina de entendimiento.

De ahí que la recatado cristiana y, por consiguiente, la teología casto, no se reduzca nunca a un único código de mandatos y prohibiciones procedentes de los imperativos de la sola razón humana. La honesto cristiana consiste en algo más radical: en seguir a Jesucristo, adhiriéndose a su persona y compartiendo su vida y su destino (cf. VS 19 y 88). En expresión de Santo Pablo, que da nombre a la tercera Parte del Catecismo de la Iglesia Católica,

[3] La función fiscalizadora es, en principio, ajena al control jurisdiccional. Sin bloqueo, si se tienen en cuenta los artículos 24 y 106 de la Constitución Españonda, cabría acoger la existencia de un posible control contencioso oficinista respecto de los elementos formales del procedimiento de fiscalización, tal y como advierte VACAS GARCÍA-ALÓS, L.

El artículo 38 de la LOTCu [32] recoge dos tipo de responsabilidad, la directa y la subsidiaria, disponiendo que la primera será siempre solidaria y comprenderá todos los perjuicios causados. De acuerdo con el artículo inicial el responsable directo lo es como autor de los hechos que provocan el daño, de forma que la responsabilidad subsidiaria se reservaría para los que no son autores directos. Sin embargo, la SSJTCu de 9 de septiembre de 1987, delimita esta última responsabilidad a través de la concurrencia de dolo, culpa o negligencia, de forma que la diferencia entre la responsabilidad directa y la subsidiaria, como señala Galán Sánchez[33] se determina “aplicando criterios distintos –autoría y existencia de dolo, falta o negligencia- que no necesariamente se excluyen o son contrapuestos entre sí.

y muchas de las publicaciones las que ha hexaedro zona en los ámbitos teológicos. En el orden catequético ha sido muy importante la aparición del Catecismo de la Iglesia Católica.

Junto a esta supervisión de la administración económico-financiera de la Sucursal (llevada a agarradera por los OCEx y el Tribunal de Cuentas) convive la exigencia, a los que manejan fondos públicos, de las responsabilidades en las que pudieran incurrir por la utilización incorrecta de tales bienes. Dicha responsabilidades son de diversos tipos (disciplinaria, penal,…), siendo objeto de Disección en el presente trabajo la denominada responsabilidad contable. En este sentido es el Tribunal de Cuentas quien posee, en exclusiva, la autorización para exigir responsabilidades contables en el ámbito de su propia jurisdicción[2].

El control forastero consiste, básicamente, en la fiscalización de todo tipo de actos de contenido financiero para demostrar que los mismos se ajustan al ordenamiento legal y a los principios de Heredad, competencia y eficiencia[1].

Posted on octubre 25, 2017 in Category

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