Entre un Rock y un Hard Place Valuacin y Distribucin en Private Equity solución de caso

Si admisiblemente es verdad que los personajes quedan un poco desdibujados, las chicas incluidas, me ha sorprendido que la longevoía de críticas negativas hayan acentuado la desidia de presencia del líder, o peor, su caricatura de penoso cantautor pop, como si se estuviese cometiendo una error de respeto por la figura de Charles Manson.

A lo prolongado de su imaginería, sus descripciones surreales y una heterogénea gradación tonal, aquí con preferencia por el cinismo y el sarcasmo, da rienda suelta a su esencial folk-rock, estilo en el que Dylan había penetrado tras electrificar sus propuestas influido por los Beatles y los Byrds, siendo fundamento esencial de la anciano parte del LP, con piezas magistrales como «One of us must know (sooner or later»), «Just like a woman» (versionada con éxito por los británicos Manfred Mann), «Most likely you go your way and I’ll go mine», «Abolutely Sweet Marie», «4th time around» (inspirada en «Norwegian wood» de los Beatles) y la extensas e intensas «Visions of Johanna», «Stuck inside of mobile with the Memphis blues again» y «Sad eyed lady of the lawlands», canciones que manifiestan la categoría y talento de individuo de los más influyentes compositores de la segunda medio del siglo XX, Mr. Robert Zimmerman.

Encima de su famoso «Time of the season», la música de los Zombies traspasada al oyente por la susurrante e incomparable vocalización de Colin Blunstone, la influyente colchoneta de teclados de Argent, la viveza de su sección rítmica y la destreza en las seis cuerdas de Paul Atkinson, desarrolla temas de impresionante textura melódica como «A rose for Emily», «Care of cell 44», «Beechwood Park» o «Hang up on a dream», que hacen de este disco uno de los imprescindibles en tu discoteca particular.

Tercer disco de la cuasi infalible Creedence Clearwater Revival. Ocho grandes temas propios a ritmo de extraordinario rock pantanoso de afinidad Entre un Rock blues y country.

Cream: el “super Agrupación” considerado como el padre de todo adyacente con Familia de la talla de Hendrix, estos tres tipos no eran precisamente unos desconocidos cuando se reunieron bajo esta marca: “Cream”, porque eran considerados la crema y nata de la decorado musical cada unidad con sus respectivos… Ver mas

El magnífico pop psicodélico de «Hello I love you» (un tema que casi conlleva un pleito jurídico con Ray Davies, al afirmar éste que era un plagio de «All day and all of the night»), la elegante «Love street», con una combinación hipnótica entre órgano y piano o la perturbadora «Not to touch the earth» son el inicio de un disco impresionante, con temas llenos de clase generalmente poco valorados.

Vilipendiado bobamente por mucha Clan inmovilista adecuado a su ambiciosa expansión sónica al incorporar (hermosos) instrumentos orquestales, «The Soft Parade» de los Doors es otra OBRA MAESTRA de una de las bandas de los 60 con más fortuna y longevo capacidad para crear intrincadas estructuras… Ver mas

Una primera carga de predominio eléctrico se encuentra en sus temas iniciales con materia que comprende desde críptica imaginería surrealista a retazos humorísticos, irónicos y amorosos expuesta en piezas clásicas de rasa estructura y melodíGanador repetitivas como «Subterranean Homesick Blues», «She Belongs to me», «Maggie’s farm», «Love minus zero» (la canción más bella del álbum) o «Bob Dylan’s 115th dream».

Paul participa en tareas de escritura en menor medida que John, pero aún Vencedorí nos lega tres magníficas canciones. Sólo hay que escuchar y disfrutar con la cálida ligereza romántica a ritmo de bongos y caja china de «And I love her», el rock’n’roll al estilo Little Richard de «Perro’t buy me love», y el sencillo e instantáneo arrojo pop de «Things we said today».

Básicamente, la misma canción si la cantaba un sable se etiquetaba como r&b;, si la cantaba un blanco era r’n’r. En la américa racista de aquel tiempo no se podía concebir que un blanco cantase “música de negros”.

Martin Sharp repitió en la creación de la portada, que recibió el premio al mejor diseño en el certamen Director Arts de Nueva York. El nuevo álbum llegó incluso a editarse con los discos de estudio y en directo por separado (titulados «In the Studio» y «Live at the Fillmore»), aunque con la misma portada, una en color dorado y otra plateado.

Pattie se casaría con posterioridad con unidad de sus mejores amigos, Eric Clapton. Curiosamente sería en el Parterre de Clapton en punto en el cual Harrison escribió «Here comes the sun», hermosa alcoba acariciada por la delicada y soleada vocalidad de su autor.

Este es un álbum con sonoridades acústicas folk-pop, acariciadas por clavicordios en alegóricas historias de matiz antibélico, exposiciones de angustia existencial en cálidas tonalidades, refugio interno en el hogar conocido, rítmicas piezas satíricas que se burlan del consumismo desaforado, deliciosos y delicados cánticos de apariencia entusiasta, simpáticos ejercicios dylanianos, entonaciones líricas con comentario social, rememoraciones para la gran poetisa Emily Dickinson o el tradicional «Perplejidad de Paz» arrullando apuntes sobre la conflagración del Vietnam y la protección de los derechos civiles.

En esta índice he intentado reunir todos esos discos, conocidos clasicos por todos y grandes joyas ocultas, toda la magia y esencia de estos añejos años 60 del siglo XX.

Posted on octubre 25, 2017 in Category

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