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Coincidiendo con el centenario de su inicio, la Fundación Cultural Mapfre organiza una exposición antológica reuniendo más de 86 obras de todas las etapas del pintor santanderino, algo que, hasta la data, no había sido posible. El montaje tiene un orden cronológico con los primeros retratos de sus padres y marineros, terminando con bodegones y marinas de su última época, aunque se agruparon en algunos espacios los retratos, sobre todo los realizados a José Antonio, Ledesma y Onésimo. El publicación El País, que considera al pintor como «un falangista heterodoxo», escribe sobre estos últimos retratos: «El retrato de José Antonio no se expone en el Museo de Bellas Artes de Santander y el de Ledesma Ramos todavía está en los almacenes del Museo Doméstico Reina Sofía»[50].

Campesino extremeño, de 1939, y La cancilla, de 1940, son obras espiritualmente semejantes, aunque en una la presencia dominante sea la de una figura humana y en la otra una simple cancela de madera que cierra una propiedad rural. Resulta curioso que algunos críticos hablen de claras influencias italianas, de la Metafísica de Carrà o del Sironi de Novecento, en esos años de la producción de Ortega Muñoz y, sin bloqueo, estos dos cuadros muy difícilmente podrían relacionarse con aquellas tendencias artísticas europeas. Si se me permite expresarlo de esta forma, yo no veo diferencia plástica ni espiritual alguna entre Calle Ventosa y Campesino extremeño: repárese en los azules, en la aplicación de la pincelada en el tronco seco del árbol y en la camisa del campesino y en la que cubre las desnudas paredes de las casas; pero repárese sobre todo en la dignísima presencia de ese campesino Juicioso, enjuto, bajo, consumido por el trabajo diario, sin una pizca de rencor contra la vida o el destino, sin resignación siquiera, sino con sencilla dignidad, con autenticidad absolutamente antirretórica, dirigiéndose o volviendo de su trabajo, una Reverso que le conducirá hasta aquellas casas ligadas a la tierra y a los seres que habitan en ellas, porque el que las calles estén solitarias no significa que ese pueblo esté deshabitado, que sea un fragmento intemporal, espectral, de un casco urbano en el que la Historia se ha congelado, como en los cuadros de De Chirico, sino que es un trozo cálido de un pueblo escaso extremeño de la España de la inmediata posguerra, en el que no hay motivos para la alegría pero tampoco para la desesperación: de lo que se trata es de sobrevivir con dignidad.

En su técnica predomina el empleo de contornos muy marcados contiguo a potentes pinceladas que distribuyen el color, dando lugar a dramáticas escenas de imponente estructura compositiva.

En 1947 se fue a equivalenteís y allí se integró a la vida artística de la ciudad con otros pintores españoles. En la capitalfrancesa“cultivó unapinturafigurativa de acentuado expresionismo”. Su subsiguiente etapa se llamó solar, y surgió en la plazo de 1950.

Viaja por diversas partes del mundo y, en 1964, se traslada a estar a Nueva York. El conocimiento directo del expresionismo abstracto hispanoamericano, del arte pop, la nueva escultura y el arte cinético, le proporcionó una cultura visual fundamental para su trayectoria creativa posterior.

En sus inicios contactó con el surrealismo, el cubismo y Desde manzanas hasta otras vanguardias, logrando evolucionar alrededor de un realismo austero. En poco tiempo su obra llegó a la punto, y se dedicó a hacer paisajes.

En Juan Antonio Morales hallamos un caso repetido en el arte castellano de la primera centro de siglo. De nuevo, un señorita pintor que se forma en la figuración tradicional y que hace incursiones en el surrealismo, sobre todo por influencia del pintor José Leal, dando a sus obras una confusión de términos entre lo Existente y lo soñado. En los años treinta da un libramiento a su arte y lo orienta en la dirección de los nuevos realismos europeos. Además, en el caso de Juan Antonio Morales, el conocimiento de los lenguajes figurativos es muy profundo y, por ello, muy preciso.

El conocimiento de la vida y de la obra del pintor extremeño Godofredo Ortega Muñoz (Santo Vicente de Alcántara, Badajoz, 1899 – Madrid, 1982) provocan tanto en el amateur como en el estudioso una doble y creciente estupefacción, derivada ante todo de la singularidad que distingue a ambas: a la… Ver mas

-Pues, sí. Estuve antiguamente que nulo en el 40 con Daniel Alegre como profesor de modelado, detrás del Instituto en Francisco de Quevedo. Era muy formal y hasta cierto punto serio, tenía dos hijos, la pequeña Conchita, un chalet en la Ciudad Parterre, hay por ahí tres bustos, ‘El pastor’, unas cabezas, un Cristo en la Cruz en los jesuitas, lo de Fuentes Pila. Pero la Montaña no puede contar totalmente con el palentino Victorio semental y yo creo que la Desde manzanas hasta Concha Inquietud es una buena obra. Al principio, la formación mía Cuadro confusa relativamente y siempre a mi flato pues todo estaba mezclado. Pero un día me pregunté que si Miguel Ángel pudo pintar la Capilla Sixtina por qué no habría yo de pintar poco.

Esta es una letanía de los principales museos y colecciones donde se puede ver la obra de Gerardo Rueda:

Eduardo López Pisano,. conocido como Eduardo Pisano ( Torrelavega, 1912 – Paris, 1986). Considerado el actor más renovador de la reproducción entre finales del primer tercio y las dos primeras decadas despues de la cruzada civil de la Escuela Españonda de Paris, donde residió desde 1939 hasta… Ver mas

Exposición individual, 1968, en la Colección Juana Mordó de Madrid, Juan Antonio Aguirre destaca la influencia de la obra de Rueda en las nuevas generaciones, a la par que le señala como perteneciente a la punto de vista elegía de los sesenta. El relieve toma renta presencia en cuadros monocromos: la exposición en Juana Mordó, prácticamente blanca en su totalidad, es buen ejemplo.

” La desemejanza de sus realizaciones es consecuencia de la indispensable dosis de voluntad y de subjetivismo propia del arte de nuestro tiempo, diversidad caracteristica de todos los maestros contemporáneos.

Pilar Citoler, presidenta del Patronato del Museo Reina Sofía, definió a Manuel Rivera como singular de los grandes creadores y felicitó a su viuda, Mary de Rivera y a sus hijas, Marisa y Elena, por suceder trabajado, desde la asesinato temprana del cómico, en la permanencia y difusión de la obra del pintor, reunida ahora en este Catálogo, que es ‘una joya -afirmó- Interiormente de los libros de arte de este siglo y una belleza de estampación’.

Posted on octubre 25, 2017 in Category

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