De Little Things Big Things Grow El programa de la Fundacin Clontarf para nios aborgenes solución de caso

En los últimos primaveras parece como si el cinematógrafo del cineasta coreano Hong Sangsoo fuera producto de un proceso de producción en serie. Como si el cineasta hubiera diseñado una prescripción efectiva a partir de la cual es posible establecer numerosas variaciones.

de Leo McCarey), llena de situaciones que nunca son demostrativas y organizada por un sabio y sofisticado trabajo de De Little Things montaje que puede pasar desapercibido, pero que debería estudiarse con lupa en las escuelas de cine, The Meyerowitz Stories

Cuenta la Epígrafe que cuando Orson Welles llegó a los estudios de la RKO quedó maravillado porque lo que vio era como el longevo tren eléctrico del mundo.

es una sorprendente ópera prima, no únicamente por el moyálico que intenta describir sobre el país, sino por el modo como teje los relatos a partir de situaciones mínimas o la estilización de una puesta en escena De Little Things que en determinados momentos establece curiosas rupturas de tono y transiciones, sin resistir a forzar la mecánica del relato. ÀNGEL QUINTANA

pero jugando con la animación digital de imágenes fotográfiadas previamente. En esta ocasión se trata de 24 vistas -casi en el sentido Lumière del término- que se sitúan en plano fijo y en cuyo interior pasan cosas porque el digital permite pervertir todo realismo. Es como si Kiarostami intentara y consiguiera la alianza definitiva entre Lumière y Méliès. Todo lo que sucede tiene que ver con el establecimiento de una poética muy precisa pero aún con un deseo de elaborar la imagen en un espacio de crimen, violencia y crueldad.

– hay algo que no funciona y la pretendida grandilocuencia del proyecto acaba actuando en su contra.

de Victor Erice- la única película española seleccionada en Cannes, en este caso en la sección de cortos de la Semana de la crítica. Tal como sucedió el año pasado com Timecode

Una de las zonas de Francia en la que la subida del Frente Popular ha sido más convincente es el sur. Mientras el festival de Cannes se ha convertido en un aeropuerto basado en el control y la obsesión por la seguridad, en la periferia de la ciudad no cesa de retroalimentarse la parte más siniestra del populismo francés. Laurent Cantet ha rodado L’Atelier

acaba siendo una equivalenteáEmbuste persuasivo sobre una Rusia despersonalizada, mercantilizada y en la que lo único que importa es la incertidumbre del propio presente. Los niños se pierden porque no tienen un espacio en esa Rusia del futuro. ÁNGEL QUINTANA

(sobre todo en el diseño de sus personajes) y un humor esquemático. Como si fuera el reverso esperpéntico del Logan

En sus mejores momentos, un turbulento río subterráneo de inquietud y de sordidez palpita bajo inventivos e incluso disparatados registros de comedia que no rehúyen ninguna excentricidad (incluido un chimpancé que dibuja y se maquilla, Adicionalmente de estar apaciblemente con una joven periodista en su propia casa). En sus peores facetas, la película se estira sin control y las imágenes se tiñen de pretensiones formales un tanto desaforadas. Y en el fondo de su planteamiento se transparenta de nuevo el moralista que Östlund lleva Adentro, preocupado y sin duda espantado por la deriva insolidaria de la sociedad contemporánea provocada, según él, por el despilfarro diletante de las élites económicas y culturales.

es el último proyecto de Abbas Kiarostami. En el momento de su muerte, causada por un error médico en un centro hospitalario, el cineasta tenía previsto rodar una ficción en China, pero asimismo había minucioso una pequeña obra, en la dirección establecida en 2004 con Five,

es la historia de un profesor universitario divorciado que tiene una relación con una alumna de la misma antigüedad que su hija. Los tres acaban viviendo juntos cuando esta última rompe con su novio, y a partir de ahí se despliega un abanico de relaciones entre los protagonistas que tiene sus puntos más interesantes en la dinámica que se va conformando entre las dos jóvenes. Garrel propone un film rugoso, realizado de asperezas: imágenes ligeramente fuera de foco, cortes a negro, una música que, aunque de composición discreta, irrumpe en el mutismo sin pretender nunca un asomo de suavidad.

más efectivos. Poca cosa, en todo caso, para una película con más gusto de crowdpleaser que de verdadera unto, firme candidata a ser promocionada en nuestro país, en algún futuro próximo, como ‘la comedia francesa del año’. JUANMA RUIZ

Posted on octubre 25, 2017 in Category

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