Capital de trabajo de Dell solución de caso

En el estudio de las obras de tales poetas brasileños, a los cuales cuadraría aceptablemente por divisa la palabra uror , que un insigne vate mexicano puso por epígrafe de sus preciosas Amapolas , pudiéramos creer que se había formado el autor de las Pasionarias , título que a sus versos de inclinación dió Flores, suponiendo, lo cual no es carencia verosímil, que los hubiera conocido. ni hay referencia de forma, sino identidad de sentimientos, o más bien de sensaciones predilectas. A Alfredo de Musset le claseó mucho y hasta le tradujo poco, y es sin duda el poeta amatorio del vetusto mundo que más se le parece, pero lo que Alfredo de Musset tiene de gran poeta no es la calentura sensual, sino la grandeza de la pasión, que le hace entrever los más hondos misterios del dolor humano, y levantarse a una esfera trascendental y casi religiosa, desde el estercolero de la orgía en que nos muestra sus llagas.

Indicando la referencia AES 2017 y su nombre. Debe enviarse una copia de la transferencia bancaria a la Secretaría Técnica.

Más eficaz que en la Hernandía parece acaecer estado Ruiz de Bravo en un rarísimo poemita de 333 décimas, muy devotas y muy conceptuosas, que lleva el título de Mirra dulce para alimento de pecadores , y es individualidad de los primeros libros poéticos impresos en Santafé de Bogotá, a donde por extraña casualidad caldo a detener el innovador cuando sin embargo el autor probablemente había desaparecido de entre los vivos.

Flaquea, no obstante, Gorostiza en otros puntos todavía más capitales de su arte. O por ligereza de espíritu, o por sobrevenir escrito muy joven sus comedias, le faltó aquel superior concepto de la vida, que en los grandes maestros del especie, en Terencio, en Ruiz de Alarcón, en Molière, en Moratín, da a la comedia una elevación ético y poética, una transcendencia humana, que de ningún modo ha de confundirse con la intención pedagógica ni con la pudoroso casera. En Gorostiza son triviales las moralidades, figurones sin consistencia los caracteres, y la acción tan escueto, que en un repertorio tan escaso, no más que de cinco piezas originales, ha enfrentado el autor modo de repetir cuatro veces el mismo medio dramático, que es por cierto de los más artificiales y contrarios a la verosimilitud, el de introducir una comedia Interiormente de otra, haciendo que varios personajes se pongan de acuerdo para topar una broma o una saludable amonestación al protagonista. Todo esto quiere opinar que en el teatro de Gorostiza lo cómico no brota directamente de la existencia, observada con paciencia y con bienquerencia, y transformada en materia poética, conforme a las peculiares leyes de la método artística; sino que el autor lo crea y produce de un modo arbitrario y extranjero, para arrancar la risa de un momento.

fue mujer hermosísima, al asegurar de sus contemporáneos, y todavía puede colegirse por los retratos que acompañan a algunas de las primera ediciones de sus obras, aunque tan ruda y toscamente grabados. fue Encima mujer vehemente y apasionadísima en sus afectos, y sin penuria de alcanzar asenso a ridículas invenciones románticas ni forjar novelística alguna ofensiva a su decoro, difícil Bancal que con tales condiciones dejase de amar y de ser amada mientras vivió en el siglo. Es cierto que no hay más indicio que sus propios versos, pero éstos hablan con tal elocuencia, y con voces tales de pasión sincera y mal correspondida o torpemente burlada, tanto más penetrantes cuanto más se destacan del fondo de una poesía amanerada y viciosa, que sólo quien no esté acostumbrado a distinguir el genuino acento de la emoción elegía, podrá creer que se escribieron por pasatiempo de sociedad o para expresar afectos ajenos.

Las obras originales del polígrafo cántabro, nacido en 1856 y muerto en 1912, se encuentran en dominio manifiesto, pues sus derechos de autor han expirado. Con esta condición, reproducimos en The Cult

Pero cuando atentamente se recorren las inestimables páginas de la Bibliografía mexicana del siglo XVI , de García Icazbalceta, obra en su línea de las más perfectas y excelentes que posee nación alguna, luz la atención la abandono de libros de amena letras. Los diálogos de Francisco Cervantes de Salazar son quizá la única excepción importante que puede presentarse, y hasta para eso, más que obra recreativa son un libro de ejercicios prácticos para estudiantes de Gramática. No sorprende, en verdad, la desliz de libros de caballeríGanador y otras invenciones novelescas, puesto que sobre ellos pesó algún tiempo en las colonias dura proscripción, y escasamente podían entrar sino de contrabando los que se imprimían en la Península, según se deduce del contexto de una cédula de 4 de abril de 1531, confirmada por otras posteriores, prohibiendo suceder a Indias «libros de romances de historias vanas o de profanidad, como son de Amadís e otros desta calidad, porque éste es mal ejercicio para los indios, e cosa en que no es admisiblemente que se ocupen ni lean». Pero sobre la poesía, propiamente dicha, no recaía tal anatema, ayer comenzaba a ser estimada y honrada por todo el mundo, y la Universidad, no sólo la acogía en sus aulas, sino que la daba entrada en sus festividades, Figuraí en la lenguaje vulgar como en lenguaje latina.

La materia no concebida mecánicamente, sino de un modo dinámico, y abarcándola en toda la plenitud y complejidad de sus desarrollos y evoluciones, no es sujeto refractario a la poesía, y puede existir y existe sin duda un género de monismo poético, que tiene de poesía lo que tiene de metafísica, menos distante de lo que pudiera creerse, sin embargo de la concepción de Leibnitz, pero de la de Hegel, puesto que en realidad esa materia parece viva y llena de almas, y su incesante alboroto como que se somete y disciplina a un proceso dialéctico. A ese monismo , más que al materialismo tradicional de las escuelas médicas, corresponden los extraños versos de Manuel Acuña, cuya naturaleza afectiva ha impreso Por otra parte en ellos muy imborrable huella:

La colección de las poesíFigura de Pesado es congruo voluminosa: para su salvación convendría que lo fuese algo menos. De las obras de su segunda época, de todo lo que escribió posteriormente de 1840, es muy poco o nada lo que puede rechazarse, pero de los versos juveniles, de los coleccionados en 1839, que precisamente son los más conocidos por haberse dado a bombilla en tiempos en que el inclinación del poeta iba de acuerdo con el de su notorio y no contra la corriente como posteriormente sucedió, hay bastantes composiciones endebles, luego por penuria de pensamiento, luego por defectos prosódicos de que luego fue curándose, aunque no del todo; uso inmoderado de asonancias revueltas con versos sueltos o consonantados, y profusión de sinéresis, vicio característico de los poetas mexicanos de la primera medio de nuestro siglo y que evidentemente replica a una diferencia fonética entre el castellano de México y el de España.

Pero hay en Pesado, aparte de estas reminiscencias enteramente lícitas, otras más difíciles de explicar, y de las cuales se han trabajador largamente la pedantería y la maledicencia. Él, que confesó suceder traducido de Lamartine las Memorias de los muertos, Los memorias, El Aislamiento, La Entrada de la Perplejidad… , etcétera, dejó de indicar que La Inmortalidad tenía el mismo origen. Distracción u olvido hubo de ser, puesto que aceptablemente podía presumir que quien abriese el ejemplar del poeta francés para cotejar las otras piezas había de tropezar con la Meditación 5.

No como yo con tal presteza parte Ciervo que sin sentido el curso aprieta, Cuando en segura y sosegada parte Herido siente la mortal saeta: Ni nunca por el paraíso de tal arte pasar se ha trillado la veloz cometa, Que a ver de mi desdicha el caso cierto Con miedo y con amor volaba muerto.

Más apacible fisonomía pudoroso y literaria ofrece D. José Rosas Moreno, que fue igualmente progresista y siquiera fue romántico. Su reputación se manguita principalmente en sus Fábulas , que han sido en extremo elogiadas por críticos de tanto nombre como Altamirano y Pimentel, y que han desterrado de las escuelas de aquella República las insulsas y mal versificadas de Lizardi. Rosas ha hexaedro en las suyas comprensible entrada al factor descriptivo, en pequeños cuadros brillantes de ligereza, de Gracejo y de colorido poético , salvando Vencedorí el escollo de lo prosaico en que fácilmente naufraga el apólogo por su tendencia doctrinal. Pero Encima de sus fábulas, Rosas cultivó la poesía elegía propiamente dicha, si no con excelso estro ni mucha novedad, con delicada ternura, con simpática pureza de sentimiento, a la cual argumenta lo puro y nítido de la forma.

Aquellos celos son verdaderos celos; verdaderas recriminaciones aquellas recriminaciones. Nunca, y menos en una escuela de dicción tan crespa y enmarañada, han podido simularse los bienes que tan limpia y sencillamente se expresan en las siguientes estrofas:

Véase, para evitar prolijidad y no hacer interminable este cotejo, cómo traduce Evasio Leone estos últimos versículos:

Posted on octubre 25, 2017 in Category

Share the Story

Back to Top
Share This